Construido en 1803 sobre el río Montán, el Puente de San José es uno de los elementos más singulares del patrimonio de Montanejos. Sus tres arcos de medio punto en piedra salvan el cauce a lo largo de unos 48 metros y a unos 10 metros de altura, y no solo servía de paso: también funcionaba como acueducto para conducir el agua.
Lo decoran paneles cerámicos dedicados a la Virgen de los Desamparados y a San José, y está catalogado como Bien de Relevancia Local. El puente unía el núcleo de La Alquería con el entorno del castillo y forma parte de un agradable paseo junto al río.