A unos dos kilómetros del pueblo brota el Manantial de la Porquera, una de las fuentes más queridas por los vecinos de Arañuel. Durante años fue un lugar de paso para quienes trabajaban el monte y las huertas, y hoy vuelve a estar al alcance de cualquier caminante gracias a una senda abierta
recientemente.
El paseo hasta el manantial es corto y agradable, entre pinos, bancales y vegetación de umbría, y permite descubrir cómo el agua aflora en mitad del monte para alimentar los barrancos que bajan hacia
el Mijares. Es una excursión perfecta para hacer en familia, a primera hora de la mañana o al caer la tarde.