La ermita del Collado Blanco ha sido rehabilitada recientemente y se ha convertido en uno de los rincones más agradables para pasear en Cirat. Situada en un enclave elevado, ofrece amplias vistas sobre el valle del Mijares y las montañas que lo rodean.
Es un lugar ideal para una caminata tranquila, para contemplar el atardecer o para hacer una pausa en el camino. La recuperación de la ermita demuestra el compromiso del pueblo con la conservación de su patrimonio.