Junto a la Fuente de los Baños se conservan vestigios del uso histórico de estas aguas termales. Ya en el siglo XII la población andalusí aprovechaba el manantial, y la tradición atribuye la construcción de unos baños al gobernador almohade Abu Zayd, quien, según cuenta la leyenda inscrita junto a la fuente, los mandó levantar para que sus favoritas conservaran la belleza y la juventud.
Más allá de la leyenda, estos restos recuerdan que el agua ha sido el eje de la vida en Montanejos desde hace siglos: primero como lugar de purificación y salud, después como balneario y, hoy, como reclamo turístico de primer orden.