A pocos pasos de las últimas casas de Arañuel, el Mijares se remansa y forma tres zonas de baño fluvial que los vecinos conocen como El Pozo, El Aguasal y Los Chorros. Son pozas de agua limpia rodeadas de vegetación de ribera, donde el río discurre entre meandros y pequeñas playas de canto rodado que invitan a pasar el día a la sombra.
La más cercana, El Pozo, está a unos 300 metros del casco urbano y se llega por un camino asfaltado que parte de la calle Molino. Junto al agua aún se conservan los restos de un antiguo molino harinero
centenario, testigo de la época en que el río movía la economía del pueblo. Siguiendo el cauce se alcanza la Fuente del Seguer, con mesas y bancos de piedra para comer al aire libre.
Son espacios naturales sin socorrista, con corrientes y zonas profundas en algunos puntos, por lo que se recomienda bañarse con precaución y respetar las normas señalizadas: no acampar, no dejar residuos y cuidar la ribera para que siga siendo uno de los rincones más agradables del verano en el Alto Mijares.